AL ADQUIRIR UNA OBRA DE ARTE SE ESTÁ COMPRANDO ALGO ÚNICO Y ESPECIAL POR EL DESEO DE TENER O REGALAR ALGO QUE NADIE MÁS PODRÁ TENER, LO QUE LO HACE AÚN MÁS ESPECIAL.

Hoy en día el arte sigue revalorizándose y en constante crecimiento. Al apostar por artistas emergentes con proyección es una buena decisión ya que el arte es una inversión a largo plazo que además es un disfrute personal mientras tienes la obra en casa.

1.
La venta del arte es de las pocas cosas que no pierde valor de mano en mano depreciándose con el tiempo, si no que va ganando valor.
3.
El arte refleja, mejora y magnifica la personalidad de la persona que lo posee.
5.
El retorno de la inversión que haces hoy se retorna exponencialmente con el tiempo.
7.
Si te cansas del cuadro o necesitas dinero puedes revenderlo a un precio más alto y comprar otro.
2.
Los espacios comerciales como restaurantes, hoteles, salones de eventos, entre otros, se ven muy beneficiados por el impacto que produce el arte en la decoración de interiores e incluso sus exteriores, dependiendo de los materiales.
4.
Nunca compras un cuadro por su valor actual, si no por su valor en el futuro.
6.
Tienes un activo añadiendo valor a la casa.